Buceo - Villa de Mazo
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Buceo

 

 

La costa sureste de La Palma, donde se abre el municipio de Villa de Mazo, ofrece un escenario de buceo singular dentro de la isla. Se trata de un litoral abrupto y volcánico, con acantilados, malpaíses y calas de arena negra que permiten inmersiones desde tierra en aguas habitualmente claras. La visibilidad suele ser buena y la temperatura del agua oscila entre los 18 °C en invierno y los 24 °C en verano.

No obstante, es un litoral expuesto a la dinámica del Atlántico: los oleajes de componente este o sureste pueden alterar las condiciones rápidamente y hacer que la entrada al agua sea complicada. Por ello, conviene consultar siempre la previsión meteorológica y dejarse asesorar por los centros de buceo locales antes de planificar una inmersión.

Bajo la superficie, el relieve refleja el vulcanismo de la isla: coladas sumergidas, bloques de lava, arcos y pasillos que generan refugios naturales para la vida marina. Entre las especies más frecuentes se encuentran salemas, sargos, pejeverdes, viejas, bicudas y bogas, además de pulpos, sepias y muriones en las oquedades rocosas. Esponjas, erizos y algas completan un paisaje submarino de gran interés fotográfico.

Mazo concentra tres puntos de inmersión reconocidos —La Bajita, El Pocito y La Salemera— que resumen bien la variedad de su costa: desde inmersiones suaves y accesibles hasta recorridos más técnicos entre veriles y formaciones volcánicas. Todo ello convierte al municipio en una alternativa atractiva para quienes desean descubrir el buceo en la vertiente oriental de La Palma, en un entorno natural auténtico y poco masificado.

La Bajita

 

La Bajita es uno de los puntos de buceo más conocidos de la costa de Villa de Mazo. El acceso se realiza desde la orilla, a través de una pequeña plataforma natural, lo que la convierte en una inmersión cómoda y segura. El fondo combina arena y roca volcánica, con bajíos y pequeñas paredes que aportan variedad al recorrido. La profundidad oscila entre los 5 y los 16 metros, lo que permite inmersiones adaptadas a distintos niveles, aunque es especialmente apreciada por buceadores de nivel inicial e intermedio. La visibilidad suele ser buena y se pueden observar especies típicas de litoral atlántico como salemas, sargos, viejas y pequeños bancos de bogas. En las paredes rocosas aparecen algas, esponjas y algún pulpo escondido en oquedades. Es una inmersión tranquila, ideal para fotografía submarina.

 

El Pocito

 

El Pocito es un enclave algo más técnico, situado en un tramo de costa rocosa que da paso a un fondo irregular. El acceso es más exigente que en La Bajita y requiere cierta experiencia para entrar y salir con seguridad. El fondo está dominado por roca volcánica y bloques desprendidos, que forman grietas, veriles y canales donde se concentra la vida marina. La profundidad se mantiene generalmente en cotas medias, entre 8 y 20 metros, lo que ofrece recorrido suficiente para una inmersión completa sin gran exigencia de descompresión. Es habitual encontrar bancos de roncadores, salpas y sargos, así como muriones refugiados en cavidades. La estructura del terreno ofrece buena cobertura contra corrientes, aunque en días de mar de fondo conviene extremar precauciones. Es una inmersión para buceadores con experiencia media.

La Salemera

 

El núcleo pesquero de La Salemera da nombre a esta inmersión, que combina el atractivo del paisaje volcánico costero con un fondo marino variado. Se accede desde la orilla, en una pequeña cala de arena negra que facilita la entrada al agua. Bajo la superficie, el relieve está marcado por coladas y formaciones lávicas que generan arcos naturales, pasillos y cavidades de interés. La profundidad media ronda los 10-18 metros, lo que permite una exploración cómoda. En sus paredes se pueden observar esponjas y pequeños invertebrados, y es habitual ver peces de roca, bicudas y pejeverdes, además de algún choco o sepia en el fondo arenoso. La Salemera es una inmersión tranquila, muy apreciada para la práctica de buceo recreativo relajado, con posibilidad de alargar la estancia en superficie disfrutando del ambiente marinero del lugar.

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