El litoral de Villa de Mazo, al este de La Palma, es uno de los más auténticos y menos masificados de la isla. Sus playas, formadas por callaos, arena volcánica y calas naturales, conservan un marcado carácter local. Muchas estuvieron vinculadas a la pesca artesanal y al curtido de los chochos (altramuces), un cultivo tradicional usado en la elaboración del gofio y al secado del lino. Hoy son rincones ideales para disfrutar de la tranquilidad, el mar y las tradiciones de un municipio que mira al Atlántico.
En conjunto, las playas de Villa de Mazo ofrecen menos servicios que otras de la isla, pero a cambio regalan paisajes volcánicos, tranquilidad y autenticidad canaria. Son rincones para quienes buscan disfrutar del mar lejos de las multitudes, descubriendo una costa marcada por la tradición pesquera y agrícola.
Situada entre el aeropuerto y la costa, Las Maretas fue un antiguo asentamiento temporal de campesinos que bajaban a la costa para curtir chochos (legumbres tambien conocidos como altramuces) y secadero del lino. Hoy es un lugar casi escondido, muy frecuentado por pescadores y vecinos que valoran la tranquilidad del mar abierto.
En Lodero, muy cerca del aeropuerto, se encuentra este antiguo refugio pesquero que en los años setenta se transformó en una zona de veraneo con casetas marineras. Su cercanía a la carretera LP-205 lo hace muy accesible, y cada septiembre acoge la popular Fiestas de la Virgen del Carmen, con procesión y ambiente festivo junto al mar.
A escasos 300 metros del Varadero, la Bajita es una de las zonas más visitadas de la costa de Mazo. Un pequeño dique de piedras naturales protege a los bañistas de la fuerza de las olas, convirtiéndola en una playa familiar y segura. También aquí se concentran casetas de veraneo que le dan un aire muy local y pintoresco.
Entre la Punta del Andén y el Barranco del Romero se abre esta pequeña playa de callaos de unos 200 metros. Se accede desde la carretera LP-205 a través del Camino Playa El Pocito, una vía asfaltada de unos 2 km. Es un rincón tranquilo, poco concurrido, ideal para quien busca desconectar.
La Salemera es el núcleo pesquero más conocido de Villa de Mazo. Su pequeña cala de arena clara, junto al refugio de barcas artesanales, es un espacio entrañable y muy valorado por los vecinos. La playa es accesible desde la LP-2, en el cruce de Lomo Oscuro, por una pista asfaltada de 3,5 km. Aquí se celebra cada septiembre la Fiesta marinera de la Virgen del Carmen, con procesión, música, fuegos artificiales acuáticos, etc. un reclamo para el visitante y vecinos.
En el extremo sur del municipio, junto a las coladas del volcán de Martín (1646), se extiende esta playa de callaos de 350 metros. Se llega por el Camino de Tigalate, una pista de tierra de 6,5 km. Además de su belleza natural, El Porís conserva los antiguos charcos de piedra usados para el curtido de chochos (legumbres también conocidos como altramuces) y secadero de lino. Un testimonio etnográfico único de la relación entre agricultura y mar en La Palma.