Villa de Mazo conserva una profunda tradición rural en la que la agricultura sigue siendo protagonista. Los cultivos de secano y frutales forman parte del paisaje agrícola que caracteriza al municipio. El municipio también sobresale en la producción de queso artesanal de cabra, gracias a pequeñas explotaciones familiares agrupadas en torno a la marca Arquemazo, presente tanto en queserías locales como en comercios de la isla. La calidad de sus productos está respaldada por una ganadería que se cría al aire libre, alimentándose de pastos y arbustos de la zona, lo que también convierte a Villa de Mazo en un referente en la producción de carne de vacuno de primera calidad. Otro producto emblemático es la miel, con sede en el municipio de la SAT de Apicultores de La Palma, que agrupa a productores de toda la isla. Bajo la marca Mieles Taburiente, este colectivo ofrece una miel de excelente calidad que puede encontrarse en numerosos comercios y ferias gastronómicas. La tradición agroalimentaria se completa con una variada y sabrosa repostería local. Los almendrados, quesos de almendra, roscas navideñas, pastelones, bizcochones, mermeladas artesanas y el tradicional mojo palmero forman parte de la amplia oferta gastronómica que cautiva tanto a vecinos como a visitantes, consolidando a Villa de Mazo como un destino de sabor, autenticidad y tradición