PR LP 17. Camino de La Faya
Área Recreativa de El Pilar – La Bajita
El fayal-brezal es una de las formaciones arbustivas más características de La Palma. Las dos especies que la protagonizan necesitan de una cierta humedad ambiental para vivir, que encuentran en los montes de Villa de Mazo debido a la influencia directa de los alisios. La ruta propuesta empieza justo por encima de esa zona de contacto con las nubes, que atraviesa para llegar hasta la misma costa. Entre ambas, coquetea con las medianías habitadas del municipio (los barrios de El Poleal y Lodero). que nos rodean son pinos de un considerable tamaño. La razón es que el llamado Pinar de Pajonales está por encima de la cota del mar de nubes, y por tanto del entorno óptimo para el fayal-brezal. Sin embargo su presencia comienza a hacerse notar junto a un refugio abandonado, en forma de espectaculares túneles de brezos atravesados por el sendero.
El PR LP 17 tiene dos tramos compartidos con su vecino, el PR LP 16. El primero de ellos está justo al principio del recorrido, en el enlace entre las áreas recreativas del Refugio de El Pilar y la Hoya del Rehielo (cerrada al público). Durante estos primeros kilómetros, contradiciendo al nombre del camino, observamos que lo
Después de una pista forestal (SL VM 124), la vegetación comienza a abrirse poco a poco, hasta que poco después del vecino mirador empezamos a encontrar los primeros signos de actividad humana. Herbazales, cultivos abandonados y parcelas ganaderas nos acompañan hasta el barrio de El Poleal. Tras el cruce de El Molino, ya por debajo de la carretera principal, enlazamos con el tramo final, de nuevo compartido con el PR LP 16.
Fayas y brezos comparten, además de su preferencia por unas condiciones climáticas muy particulares, una sorprendente capacidad de recuperación. De hecho, en las zonas arrasadas por los incendios, sus brotes son a menudo los primeros en asomar tras la catástrofe. Por eso es complicado imaginarnos esta zona completamente deforestada. Y sin embargo así estaba hasta hace sólo unas décadas. En aquel entonces el fayal-brezal se cortaba a matarrasa, para aprovecharlo en la fabricación de carbón vegetal o para obtener varas de madera aprovechables en los cultivos de tomates.




